16 de Septiembre de 2026
LSD frente a la ansiedad: una sola dosis y efectos que duran hasta 12 semanas

Hasta ahora, los tratamientos farmacológicos para el trastorno de ansiedad generalizada se han planteado como terapias que requieren continuidad en el tiempo. Un ensayo de fase 3 acaba de evaluar una posibilidad muy distinta: administrar una única dosis de lisérgida (o lo que es lo mismo, LSD en su forma farmacéutica, estudiada como DT120) y observar la evolución de los síntomas durante los tres meses siguientes.
Los primeros resultados del estudio Panorama, anunciados el 14 de septiembre por Definium Therapeutics, muestran una reducción de la ansiedad superior a la observada con placebo y esa diferencia seguía presente 12 semanas después de la administración. Es un resultado importante, pero que debe interpretarse con cautela ya que, por ahora, se conocen los datos preliminares comunicados por la compañía y no una publicación científica completa.
Una dosis y 12 semanas de seguimiento
Panorama incluyó a 245 adultos de entre 18 y 74 años con diagnóstico de trastorno de ansiedad generalizada y síntomas de intensidad al menos moderada. Los participantes fueron distribuidos aleatoriamente para recibir 100 microgramos de DT120, una dosis de 50 microgramos o placebo.
La principal comparación se realizó entre los grupos de 100 microgramos y placebo. La evolución se midió mediante la escala de ansiedad de Hamilton (HAM-A), una herramienta clínica utilizada para valorar la intensidad de síntomas psicológicos y físicos asociados a este trastorno.
Al comienzo del estudio, ambos grupos presentaban puntuaciones prácticamente iguales, alrededor de 28 puntos. A las 12 semanas, la reducción media ajustada fue de 9,8 puntos con DT120 y de 4,7 con placebo, una diferencia de 5,1 puntos entre ambos.
También se analizó cuántas personas conseguían reducir al menos a la mitad su puntuación inicial. Lo logró el 32 % de quienes habían recibido 100 microgramos, frente al 14 % con placebo. Además, un 15 % alcanzó criterios de remisión, frente al 4 %.
Las diferencias empezaron a aparecer muy pronto. Algunas de las evaluaciones secundarias detectaron cambios desde el día siguiente al tratamiento y durante la primera semana, que continuaron observándose en las mediciones posteriores. Al finalizar las 12 semanas, el grupo tratado seguía mostrando una mejor evolución que el grupo placebo, aunque la respuesta no fue igual en todos los participantes.
Un resultado que ya se había observado antes
Panorama no es el primer ensayo avanzado que encuentra este efecto. En agosto, otro estudio de fase 3 denominado Voyage evaluó a 214 adultos con ansiedad generalizada y obtuvo una diferencia de 5,4 puntos en la escala HAM-A frente a placebo al cabo de 12 semanas, muy próxima a la registrada ahora.
Los resultados continúan además una línea iniciada con un ensayo de fase 2b en 198 personas, publicado en JAMA en 2025. Aquel trabajo comparó diferentes cantidades de lisérgida y permitió seleccionar los 100 microgramos para las siguientes fases del desarrollo. La dosis de 200 microgramos, sin embargo, provocó más efectos adversos sin mostrar una mejora adicional clara en la eficacia.
Que dos estudios de fase 3 independientes hayan encontrado resultados en la misma dirección refuerza la señal clínica. La publicación detallada de estos ensayos permitirá valorar aspectos que los datos preliminares no muestran con el mismo nivel de detalle, desde el análisis completo de seguridad hasta las características de los participantes que respondieron mejor o peor.
¿Cómo puede durar semanas un efecto farmacológico de horas?
El LSD interactúa con distintos receptores cerebrales, aunque buena parte de sus efectos psicodélicos están relacionados con el receptor serotoninérgico 5-HT2A. Durante varias horas puede alterar la percepción, la cognición y la forma en que distintas regiones cerebrales procesan la información.
Lo que todavía no se comprende del todo es por qué esa acción relativamente breve podría asociarse con cambios clínicos mucho más prolongados.
Una de las hipótesis estudiadas apunta a la neuroplasticidad, es decir, a la capacidad del cerebro para modificar conexiones y reorganizar determinados circuitos. La investigación con psicodélicos serotoninérgicos también analiza si la experiencia psicológica que se produce durante las horas de efecto contribuye posteriormente a modificar patrones vinculados a la ansiedad.
Por ahora, ninguna de estas explicaciones permite afirmar que se conozca el mecanismo responsable. Precisamente por eso resulta relevante el ensayo de fase 2b publicado en JAMA: el protocolo impedía que los profesionales que acompañaban a los participantes realizaran psicoterapia durante la sesión, con el objetivo de poder estudiar mejor el efecto del propio fármaco sin añadir simultáneamente otra terapia.
No es un tratamiento para tomar en casa
El contexto en el que se administra DT120 resulta esencial para entender estos resultados. Los participantes no recibieron el medicamento para utilizarlo por su cuenta, sino dentro de sesiones supervisadas durante varias horas.
En Panorama permanecieron bajo vigilancia clínica durante al menos ocho horas. Con la dosis de 100 microgramos, el tiempo medio necesario para cumplir los criterios que permitían finalizar la sesión fue de 6,2 horas y el 94 % de los participantes los había alcanzado antes de la octava hora.
Los efectos adversos fueron frecuentes, aunque la mayoría se describieron como leves o moderados y concentrados en el mismo día. El 94,8 % del grupo que recibió 100 microgramos experimentó al menos uno, frente al 62,9 % con placebo. Los más habituales fueron las ilusiones o alteraciones perceptivas, presentes en el 68 %; las náuseas, en el 37 %; y el dolor de cabeza, en el 24 %. La compañía no comunicó acontecimientos adversos graves relacionadosados con el fármaco durante esta fase.
Estas condiciones son importantes para evitar comparaciones con el consumo recreativo de LSD. El posible tratamiento se está investigando con dosis definidas, selección previa de pacientes y supervisión profesional durante el periodo de efectos agudos.
Lo que todavía falta por saber
Las 12 semanas no marcan el final del estudio Panorama. Tras la fase controlada con placebo, el ensayo continúa con 40 semanas adicionales de seguimiento abierto, durante las cuales algunos participantes pueden recibir nuevas administraciones si sus síntomas vuelven a alcanzar determinados niveles. Esta parte permitirá estudiar cuánto tiempo puede mantenerse la mejoría y con qué frecuencia sería necesario repetir el tratamiento.
Hay además una dificultad especialmente relevante en los ensayos con psicodélicos: evitar que los participantes sepan si han recibido el fármaco activo o el placebo. Las alteraciones perceptivas pueden hacer que una persona intuya qué tratamiento ha recibido, algo que puede influir en sus expectativas y, por tanto, en la valoración de los resultados. Panorama incluyó un grupo de 50 microgramos, entre otros motivos, para reducir este problema, aunque seguirá siendo un aspecto importante al interpretar los datos completos.
DT120 continúa siendo un tratamiento experimental y no está aprobado actualmente para tratar la ansiedad generalizada. Definium Therapeutics prevé reunirse con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos antes de presentar una solicitud de autorización, prevista para la primera mitad de 2027.
Lo que los ensayos empiezan a plantear es un enfoque poco habitual en psiquiatría: que una administración realizada durante unas horas pueda asociarse con una mejoría que siga siendo medible varias semanas después. Saber cuánto dura realmente, en qué pacientes funciona y cómo puede utilizarse de forma segura será lo que determine si esa posibilidad acaba trasladándose a la práctica clínica.